sábado, 7 de septiembre de 2013
MASAJE PARA NIÑOS CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES
sábado, 31 de agosto de 2013
martes, 27 de agosto de 2013
La inclusión de la diversidad en las prácticas educativas
martes, 16 de julio de 2013
jueves, 27 de junio de 2013
Alexi Troncoso Oriundo de la localidad de los Charrúas ,protagonista del exitoso elenco de GAE( actores especiales de Pergamino.) Debutó en el Teatro Porteño
lunes, 26 de septiembre de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
Mariano tiene síndrome de down y es toda una historia de superación
No para de mover las manos, no para de hablar. Su caminar es un movimiento continuo y su voz aflautada y clara, concisa. Sabe lo que quiere este hombre nacido con síndrome de down hace 36 años. Si no se ven sus rasgos, no se percibe su síndrome, su forma de pararse ante los demás. “Lo mío lo tengo superado. Fui a la escuela, soy periodista de espectáculos, leo, manejo informática”, dice rápido, mientras sus ojos vivos van de un lado a otro y escucha: cuando no habla, escucha.
Mariano Baldesssi, vecino nacido y criado en Villa Amelia. bachiller nacional, ayudante de clases de derecho de la escuela secundaria 401; lector del historiador Felipe Pigna y fanático del rock, la cumbia y “la fiesta”. Hijo de Nélida, viuda, que lo tuvo a los 35, que vive “para él, desde siempre, estimulándolo, aprendiendo. Hay que dedicarse siempre, hay que estar”.
Al hombre en eterna adolescencia le gustan los programas televisivos de espectáculo, odia a Tinelli, ama a Pergolini. Le gusta “ser creativo” y las propuestas que “cambian las cosas. Lo nuevo me encanta”, dice con su voz particular y sus gestos. Mueve las manos que dibujan jeroglíficos en el aire.
“Me aceptaron como soy”. Se come las uñas, las tiene como saliendo del dedo, devastadas, pero no se las come en público; si no, durante la nota se hubiera convertido en un ratón comecalcio, y no lo hizo. “En la escuela me aceptaron como soy; yo ya lo superé. Cuando yo empecé la primaria y la secundaria los chicos eran buenos. Fue todo bien, antes había más ganas de estudio, ahora son irrespetuosos”, reflexiona, mientras mira el grabador insistentemente. “Nunca le dieron pelota a mi fisonomía; porque cualquiera la tiene, yo ya lo asumí” dice . Lee libros: novela romántica, novela argentina y la revista Gente. Le gustan Coelho, Borges y Sábato.
En 2009 y 2010 estuvo en la cátedra de derecho de su escuela secundaria. “El primer año fue bueno, el segundo mal. Los chicos no entienden el diálogo. Se me hacía difícil hacerles entender los temas en el aula. Ahora los chicos están con Gran Hermano (el reality televisivo) y hablan toda la mañana de artistas, ahora son muy insolentes, y decidí irme”, recuerda casi enojado. “Que no me respeten mi idea no me gusta. No me discriminaban por down, tengo asumido esto, hay gente cruel, pero son más los padres que los chicos, hay madres que atacan mi lado débil, los chicos no”.
Fanático de la música. Es fanático de la música, Queen, U2, Rolling Stones. “Ahora me estoy inclinando por la cumbia”, confiesa.
Es preciso en sus conceptos, tiene léxico y usa cada palabra donde debe ir; ni de más, ni de menos. La reta a su madre y quiere ser él . “Me enloquece la historia. Saber un poco del pasado, me gusta saber para poder cambiar un poco lo que pasa en el país”. Le agradan la biología, la filosofía y la sicología.
Detesta la matemática, “lo que sea número no es para mí”.
Terminó la secundaria a los 18, casi a la misma edad de todos. Lee, escribe, razona y fue bibliotecario en el pueblo. Es down. Pero no es un enfermo. Trabajó mucho para “asumir “ su cuerpo, su cara. Pasó años enteros en foniatras, médicos y psicopedagogos.
Columnista. Es periodista. “Soy columnista de música en
Produce para la radio biografías de músicos que vienen a hacer giras al país: “U2 viene ahora y otros más” y asegura que “me gustaría hacer biografías de escritores, de médicos como Favaloro. Lo armo escribiendo lo que voy a decir, en una hoja y después voy a la radio y lo leo”.
Según la madre, lo que más le costó fue “comer y atarse los cordones, pero no tiene problemas de salud”. Un día normal para él es muy simple. “Me levanto a la mañana, me conecto con la computadora, caliento la comida o mi vieja cocina, veo Intrusos y hago los mandados a mi familia, pago el cable, la luz y los impuestos, y los viernes me limpio la pieza solito”. Se fija en los rating televisivos por los sitios de internet “y se los mando a Ibope, para que los periodistas puedan trabajar”, ignorando que precisamente Ibope hace los ratings que él manda.
Cara a cara. No tiene facebook. “Me mandaron fotos de Silvina Escudero y no me gustó para nada, me borré. Me gusta conocer a la gente cara a cara, verlos, la conexión me parece fría. Soy sociable pero me gusta la gente mano a mano”.
Dice que no le gustan los “chatos, es más placentero hablar con gente que sabe, que tiene más conocimientos. El otro o el adolescente te habla de culos, de tetas y eso para qué, ya me formé y eso no me gusta”, sostiene convencido.
“Fui evolucionando porque quise”, argumenta. A su lado, Nélida retruca: “Lo ayudaron mucho, lo quieren mucho. No se puede pretender que sepa de todo pero no tenía en la escuela una currícula especial, de a poco se fue rescatando, a estos chicos no se los puede dejar, hay que darle y darle”. Mientras la madre habla, Mariano gesticula e imita un habla que no realiza, por un momento huye, tal vez sin saberlo.
Tenía el pelo largo y sedoso. “Me dio un trabajo trabajo bárbaro que se lo cortara” dice Nélida, atenta siempre.
Belgrano. A Mariano le gustan los próceres: “Belgrano sobre todo, en la escuela siempre hacía de él y a veces de Sarmiento”. Nunca fue San Martín en los tablados escolares. “Belgrano es un referente de
¿Como ves tu futuro?, pregunta el cronista. “No quiero divagar”, contesta Mariano. ¿Sos feliz? “Sí, totalmente, fui aceptando vivir en Villa Amelia, con prejuicios y sin ellos”, dice este hombre en adolescencia permanente, que asumió su cara, su cuerpo y sus obsesiones. Para él “Pergolini debería volver a la televisión”, y los días son simples a la vista, pero para él muy peleados entre las bambalinas de un añorado espectáculo que tal vez nunca conozca.
Un día para tomar conciencia sobre el autismo -2 de abril
El autismo requiere de tratamientos más intensivos que otras discapacidades, no contemplados en el nomenclador. Por eso el Inadi reclama una modificación legislativa. Destacan la importancia de la detección precoz.
Pedro Lipcovich
El Día de Concientización sobre el Autismo fue dispuesto para cada 2 de abril por las Naciones Unidas a partir de 2007. Como en años anteriores, la torre Eiffel, el Empire State y otros puntos famosos se iluminarán de azul, como lo harán, esta vez, el Obelisco y distintos edificios públicos en
Es esencial que el diagnóstico se haga lo antes posible. Daniel Valdez –director de
Para promover esa detección precoz en la sociedad, hay un test llamado Mchat, que consiste en una serie de preguntas a los padres, cuando el chico tiene 18 meses. Según destacó Morgado, “hacer este testeo obligatorio mejoraría mucho el pronóstico, por ejemplo en cuanto a la incorporación del lenguaje; hoy el 75 por ciento de los chicos con autismo no acceden al lenguaje hablado. El test no requiere más que papel y lápiz y lo podrían aplicar maestras jardineras o enfermeras, en las salitas de atención primaria”. Valdez comentó que “el testeo ya viene siendo implementado en algunas guarderías y hospitales del país”.
Familias con miembros que padecen este trastorno se han organizado en la entidad Padres de Hijos con Autismo (www.tgd-pa dres.com.ar). Su titular, Débora Feinmann, advirtió que “cuando se sancionó la ley 24.901, de Discapacidad, no se pensó en el autismo, y entonces la legislación desconoce las necesidades específicas de nuestros chicos; los tratamientos para TGD o autismo no están contemplados en el nomenclador nacional. No se toma en cuenta que estos tratamientos son muy intensivos y que suelen requerir la participación de distintas especialidades: psicología, fonoaudiología, psicopedagogía, psicomotricidad; por algo se lo llama ‘trastorno generalizado’”.
En cuanto a la educación, “como no hay ley que obligue a las escuelas, estatales o privadas, a integrar a los chicos, dependemos de unas pocas escuelas privadas que tienen esa voluntad integradora; pero no todos pueden pagar la cuota, y muchos chicos quedan por fuera de la escolarización”, agregó Feinmann. Los especialistas recomiendan la educación en escuela común, a condición de que sea asistida por las llamadas maestras integradoras: “Es importante entender que estas maestras no sólo actúan en el aula, sino especialmente en los recreos, haciendo de puente para que los pares convencionales puedan incorporar en sus juegos al chico con autismo”.
En
miércoles, 2 de febrero de 2011
Se reconoce que el autismo es un desorden del desarrollo de las funciones cerebrales. Un síndrome que día a día nos sorprende con los nuevos hallazgos
miércoles, 26 de enero de 2011
Investigaciones Terrorificamente Macabras España: Stephen Wiltshire: La Cámara Humana
lunes, 3 de mayo de 2010
Música y Educación Especial
viernes, 26 de febrero de 2010
Ley de Discapacidad
http://www.tgd-padres.com.ar/firmasporlaley.htm
jueves, 28 de enero de 2010
Discapacidad y sexualidad
Deficiencia: Es toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica. Se manifiesta ante el hecho notorio cuando el individuo toma conciencia de su alteración.
Discapacidad: Es toda reacción o ausencia de la capacidad de realizar una actividad (por la deficiencia) en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano.
Minusvalía: Es una situación desventajosa para un individuo determinado, consecuencia de una deficiencia o una discapacidad que limita o impide el desempeño de un rol, que es normal en su caso.
Algunos autores definen como discapacitados a aquellos que teniendo el potencial adecuado, no realizan con independencia las distintas actividades que surgen de las necesidades humanas.
Podríamos agregar que de alguna u otra forma todos presentamos diferentes discapacidades, algunas manifiestas, otras menos relevantes o que no nos colocan en una situación de minusvalía.
A su vez las personas que presentan una discapacidad (cualquiera sea su clase) pueden presentar capacidades sexuales similares a las personas “no discapacitadas”.
Podemos dividir a las discapacidades:
Según su inicio:
• congénitas
• adquiridas
Según el área afectada:
• mentales
• orgánicas
y estas a su vez
Según el sistema afectado:
• neurolocomotoras
• viscerales
• sensoriales
El nacimiento de un niño con una discapacidad o su adquisición durante la infancia interferirá en la posibilidad de adquirir autonomía y diferenciación como sujeto.
Discapacidades mentales:
Lo singular de las sexualidad de las personas con discapacidad mental no se halla en la respuesta sexual en sí misma, que no se verá afectada en los casos de discapacidad mental que no incluyan otras deficiencias. Lo que ocurrirá en cambio es que debido a su menor coeficiente intelectual la evolución psicosexual se verá demorada o detenida en distintas etapas del desarrollo psicosexual.
Las causas del déficitl intelectual son variadas y en general se deben a enfermedades congénitas o adquiridas en los primeros años de la infancia.
Más allá del déficit intelectual y teniendo en cuenta lo particular de cada patología y cada caso podemos generalizar que la sexualidad de las personas con un déficit intelectual estará en consonancia con tres factores:
1) Edad cronológica: Determinará la maduración de su aparato genital. Se deberá tener en cuenta al avaluar el impacto que la expresión de la sexualidad de estas personas tiene sobre otros, en cuanto a la exhibición de sus cuerpos o la instrumentación de los mismos a fin de encontrar gratificación sexoerótica. Así mismo deberá considerarse como el factor determinante de las posibles consecuencias reproductivas de su ejercicio.
2) Edad mental: Referida al coeficiente intelectual. Determinará características de la sexualidad de éstas personas en base al desarrollo psicoevolutivo alcanzado.
3) Edad social: Se refiere a la adaptabilidad lograda en base a la estimulación provista por el medio familiar y el entorno. Si el estímulo ha sido adecuado, generalmente la edad social supera a la edad cronológica.
La expresión de la sexualidad de las personas con discapacidad mental estará en función del desarrollo psicosocial alcanzado, aunque se expresará a través un organismo que presenta una edad cronológica diferente. Esto es lo que generalmente confunde, cuando se atribuye a la persona con deficiencia mental la intencionalidad y finalidad de un “cuerpo” adulto.
A los fines didácticos, podemos clasificar el retardo mental en profundo, severo, moderado y leve. Las conductas sexuales estarán en consonancia del nivel mental alcanzado.
Retardo mental profundo.
Funcionarán emocionalmente como si tuviesen hasta un año de edad. Incapaces de valerse por sí mismos. La posibilidad de satisfacción erótica llega hasta la autoestimulación cuando les es posible organizar mínimamente un esquema corporal.
Retardo mental severo.
Su máximo desarrollo es equiparable a los dos años de edad. Pueden aprender hábitos mínimos de higiene y control de sus esfínteres. Comunicación simple verbal. Sus relaciones afectivas pueden incorporar otras figuras diferentes a quienes lo cuidan. Buscarán satisfacción sexual con su propio cuerpo, con objetos y con el cuerpo de quienes sean efectivamente significativos. Pueden llegar a diferenciar a ambos sexos. No llegan al coito por propia decisión, aunque pueden ser víctimas de abusos.
Retardo mental moderado.
Se los equipara a niños de 6 a 7 años. Por ende tendrán autonomía, hábitos de higiene y pueden desempeñar tareas simples. En lo sexual atraviesan etapas oral, anal y genital, conocen la diferencia de sexos y se identifican con las figuras de apego. Elegirán dentro de sus posibilidades a un compañero con quien compartir exploraciones sexualmente gratificantes. Pueden llegar al coito ocasionalmente por imitación o entrenamiento por otros.
Retardo mental leve.
Pueden alcanzar una edad mental puberal. Su capacidad de aprendizaje es lenta, aunque lograr relativa independencia social. Sexualmente pueden tener comprensión respecto de su respuesta sexual y de sus necesidades sexoeróticas, tendiendo a la búsqueda de una pareja afectivo
erótica. Buscan el placer sexual y se orientan hacia la hetero u homosexualidad. Dentro de sus actividades sexuales se pueden incluir el coito y aunque con dificultades se los puede educar para una sexualidad responsable.
Discapacidades sensoriales:
Nos referimos a aquellas personas que en forma congénita o adquirida tienen afectados uno o más de sus órganos sensoriales, es decir aquellos que nos comunican con el mundo.
Claro está que la afectación de los órganos sensoriales de no mediar alteraciones intelectuales concomitantes solamente impedirán desde la persona discapacitada integrar los estímulos sexoeróticos correspondientes al sistema afectado (visual, táctil, olfatorio, auditivo, gustativo).
Sin embargo pueden agregarse disfunciones en la esfera sexoerótica más allá de la limitación sensorial y estas están relacionadas a factores familiares y sociales.
Los principales factores son:
• alteraciones de los vínculos paterno – familiares
• represión de las manifestaciones de la sexualidad
• falta de independencia
• autoimagen de “cuerpo enfermo”
• escasa socialización
• insuficiente valoración familiar y social de la persona con discapacidad
• actitudes sociales negativas y de discriminación
• menores posibilidades de encuentros sociales y sexuales (invidentes, sordomudos)
• ausencia de educación sexual adecuada.
Discapacitados viscerales:
Entendemos por discapacidad visceral a aquella producida por una disminución crónica e irreversible de la función de cada uno o más órganos o sistemas: cardiovascular, digestivo, endocrino, etc.
En estos casos la discapacidad influirá sobre la sexualidad:
• afectando la respuesta sexual humana
• afectando la autoestima y autoconfianza
• interfiriendo en los vínculos de pareja
• ocasionando discriminación social.
Tengamos presente que es posible que las patologías que produzcan una discapacidad, sea mental, visceral o neurolocomotora; requieran medicaciones que a su vez interfieran la respuesta sexual, lo que incluye otro factor a tener en cuenta cuando consideramos la disfuncionalidad sexual.
Más allá de la causa o característica de la discapacidad de la que se trate o de las consecuencias que ésta discapacidad provoquen sobre la sexualidad de la persona afectada es necesario recordar que siendo la sexualidad una parte inalienable del ser humano todo esfuerzo que aportemos a su mejoramiento o restitución contribuirá sin dudas a su calidad de vida y a la de quienes comparten su mundo afectivo; familiares, hijos, pareja, etc.
Rehabilitar la sexualidad de las personas que presentan una discapacidad es una filosofía de responsabilidad ética frente a un ser humano que sufre. No hacerlo es condenarlo a una mayor minusvalía.
Por Lic. Sonia Peciulewicz
ANITA
PAIS: Argentina
DIRECCION: Marcos Carnevale
GUION: Marcos Carnevale, Lily Ann Martin, Marcela Guerty
ACTORES: Alejandra Manzo, Norma Aleandro, Leonor Manso, Luis Luque, Peto Menahem, Mercedes Scapola, Marcela Guerty, Mei Lan Chen, Huang Hui Shion,
Mateo Cho.
GENERO: Drama
ESTRENO: 27 de agosto de 2009 (Argentina)
Hay heridas que no cierran y que duelen cada día más ante la falta de justicia. El 18 de julio de 1994 se produjo el mayor ataque terrorista de la historia argentina. El atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) también supuso el mayor ataque contra el pueblo judío desde la Segunda Guerra Mundial.
Una camioneta blanca cargada de explosivos estalló frente a la puerta de la AMIA a las 9:53 horas del mencionado día y se llevó la vida de 85 personas. Han pasado más de quince años y todavía no se sabe con precisión quiénes fueron los culpables. Se habla del movimiento libanés Hezbolá, del apoyo del gobierno de Irán, de una supuesta participación siria y, por supuesto, de complicidades locales. Pero la injusticia sigue latente.
La respuesta a tanta barbarie sólo puede llegar a través de un tribunal y, por supuesto, nunca compensará el dolor. Mientras se espera (y se exige) la llegada de ese momento, el séptimo arte intenta aportar sus reflexiones sobre la tragedia. El cineasta Marcos Carnevale, responsable de películas como Tocar el cielo y Elsa & Fred, encontró una forma de canalizar sus sentimientos a través de Anita, un filme que se estrenará el próximo jueves en la cartelera argentina.
La protagonista de la cinta es Alejandra Manzo, debutante en la gran pantalla. Se trata de una actriz de 36 años que tiene Síndrome de Down. La acompañan notables figuras del cine argentino, como Norma Aleandro, Leonor Manso y Luis Luque.
Manzo interpreta a Anita, una joven que vive junto a su madre en el barrio porteño de Once. Cuando el 18 de julio del ’94 se produce el atentado, su vida cambia para siempre, aunque ella no logré entender qué fue lo ocurrido. Sólo sabe que su mamá salió a hacer trámites y que la Tierra, de pronto, empezó a temblar. Asustada, decide salir de su casa y se pierde en medio de la odisea.
La analogía está clara: Anita no es la única que no entiende por qué pueden ocurrir cosas como las sucedidas en la AMIA. Carnevale confiesa a La Nación su preocupación “básica y hasta ingenua” de no comprender por qué, en pleno siglo XXI, “el hombre sigue matando al hombre”. El director, que asegura que trató de no retratar con sus personajes al judío estereotipado, considera que explicar los grandes crímenes a partir de razones políticas, religiosas o económicas es una equivocación.
Carnevale destacó que, en cierta forma, Anita muestra una “capacidad superior” ya que se adapta a diversas circunstancias y entornos mientras que la gente con supuestas capacidades normales sufre “ataques de pánico” y requiere de “psicoanálisis” para hacer frente a aquello que no comprende, según reproduce MDZ Online.
Aunque aún resta conocer las opiniones del público y de la crítica, Anita ya ha despertado elogios. La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró a la película de Interés Social por contribuir a la integración social de las personas con discapacidad.
http://www.youtube.com/watch?v=4nitngcm_P0&feature=player_embedded
domingo, 17 de enero de 2010
sindrome de Asperger
El SÍNDROME DE ASPERGER es un trastorno del desarrollo cerebral muy frecuente (de 3 a 7 por cada 1.000 niños de 7 a 16 años), que afecta más a los niños que a las niñas y que al ser recientemente reconocido por la comunidad científica (Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales en su cuarta edición en 1994 de la Asociación Psiquiátrica Americana) es un desconocido entre la población general e incluso por muchos profesionales.
La persona que lo padece tiene un aspecto externo normal, suele ser inteligente y no tiene retraso en la adquisición del habla, pero tiene problemas para relacionarse con los demás y en ocasiones presentan comportamientos inadecuados. Los padres suelen percibir esta diferencia entre los 2 y los 7 años, buscando una ayuda que en muchas ocasiones no es la apropiada.
A pesar de sus dificultades son nobles, con un gran corazón, una bondad sin límites, fieles, sinceros, y un sinfín de valores que podemos descubrir con tan sólo mirar un poquito en su interior. Niños y niñas, hombres y mujeres diferentes, que han nacido marcados por una discapacidad invisible, que en algunas ocasiones les proporcionará a ellos y a sus familiares problemas, sufrimiento y soledad. Todos ellos luchan sin descanso, con la esperanza de conseguir un futuro más amable en el que puedan comprender el complejo mundo de los seres humanos y ser aceptados tal como son.
Algunas características del Síndrome de Asperger
A continuación se citan algunas de las características que presentan estos niños. Cada niño las expresa de forma diferente. Si algunas de ellas se adaptan a tu hijo, un familiar o conocido, es aconsejable que sea visto por un profesional (psicólogo, neuropediatra, psiquiatra infantil,...) que pueda establecer el diagnóstico y tratamiento apropiados.
HABILIDADES SOCIALES Y CONTROL EMOCIONAL:
• No disfruta normalmente del contacto social.
• Se relaciona mejor con adultos que con los niños de su misma edad.
• Tiene problemas al jugar con otros niños.
• No entiende las reglas implícitas del juego.
• Quiere imponer sus propias reglas al jugar con sus pares.
• Quiere ganar siempre cuando juega.
• Prefiere jugar sólo.
• Le cuesta salir de casa.
• El colegio es una fuente de conflictos con los compañeros.
• No le gusta ir al colegio.
• Es fácil objeto de burla y/o abusos por parte de sus compañeros, que se suelen negar a incluirlo en sus equipos.
• No se interesa por practicar deportes en equipo.
• Tiene poca tolerancia a la frustración.
• Cuando quiere algo, lo quiere inmediatamente.
• Le cuesta identificar sus sentimientos y tiene reacciones emocionales desproporcionadas.
• Llora fácilmente por pequeños motivos.
• Cuando disfruta suele excitarse: saltar, gritar y hacer palmas.
• Tiene más rabietas de lo normal para su edad cuando no consigue algo.
• Le falta empatía: entender intuitivamente los sentimientos de otra persona.
• Puede realizar comentarios ofensivos para otras personas sin darse cuenta, por ejemplo: "que gordo".
• Tiene dificultad para entender las intenciones de los demás.
• No tiene malicia y es sincero.
• Es inocente socialmente, no sabe como actuar en una situación. A veces su conducta es inapropiada y puede parecer desafiante.
• No entiende los niveles apropiados de expresión emocional según las diferentes personas y situaciones: puede besar a un desconocido, saltar en una iglesia, etc.
• No se interesa por la última moda de juguetes, cromos, series TV o ropa.
HABILIDADES DE COMUNICACIÓN:
• No suele mirarte a los ojos cuando te habla.
• Interpreta literalmente frases como: "hay miradas que matan".
• Se cree aquello que se le dice aunque sea disparatado.
• No entiende las ironías (A ti no te gustan los helados), los dobles sentidos, ni los sarcasmos.
• Habla en un tono alto y peculiar: como si fuera extranjero, cantarín o monótono como un robot.
• Posee un lenguaje pedante, hiperformal o hipercorrecto, con un extenso vocabulario.
• Inventa palabras o expresiones idiosincrásicas.
• En ocasiones parece estar ausente (como en la luna), absorto en sus pensamientos.
• Habla mucho.
• Se interesa poco por lo que dicen los otros.
• Le cuesta entender una conversación larga.
• Cambia de tema cuando está confuso.
HABILIDADES DE COMPRENSIÓN:
• Le cuesta trabajo entender el enunciado de un problema con varias frases y necesita que le ayuden explicándoselo por partes.
• Tiene dificultad en entender una pregunta compleja y tarda en responder.
• A menudo no comprende la razón por la que se le riñe, se le critica o se le castiga.
• Le es difícil entender cómo debe portarse en una situación social determinada.
• Se suele poner las zapatillas o la camiseta del revés o no encuentra el camal del pantalón.
• Tiene una memoria excepcional para recordar datos, por ejemplo: fechas de cumpleaños, hechos sin importancia, etc.
• Le gustan las asignaturas lógicas como las matemáticas y las ciencias en general.
• Aprendió a leer solo o con escasa ayuda a una edad temprana.
• Su juego simbólico es escaso (juega poco con muñecos) y en general demuestra escasa imaginación y creatividad.
• Es original al enfocar un problema o al darle una solución.
• Tiene un sentido del humor peculiar.
INTERESES ESPECÍFICOS:
• Está fascinado por algún tema en particular y selecciona con avidez información o estadísticas sobre ese interés. Por ejemplo, los números, vehículos, mapas, clasificaciones ligueras o calendarios.
• Ocupa la mayor parte de su tiempo libre en pensar, hablar o escribir sobre su tema.
• Suele hablar de los temas que son de su interés sin darse cuenta si el otro se aburre.
• Repite compulsivamente ciertas acciones o pensamientos. Eso le da seguridad.
• Le gusta la rutina. No tolera bien los cambios imprevistos (rechaza un salida inesperada).
• Tiene rituales elaborados que deben ser cumplidos. Por ejemplo, alinear los juguetes antes de irse a la cama.
HABILIDADES DE MOVIMIENTO:
• Tiene el niño un ritmo extraño al correr.
• Posee una pobre coordinación motriz.
• No tiene destreza para atrapar una pelota.
• Tiene problemas para vestirse.
• Le cuesta abrocharse los botones o hacer un lazo con la cordonera de los zapatos.
OTRAS CARACTERÍSTICAS:
• Miedo, angustia o malestar debido a sonidos ordinarios, como aparatos eléctricos.
• Ligeros roces sobre la piel o la cabeza.
• Llevar determinadas prendas de ropa.
• Ruidos inesperados (la bocina de un coche).
• La visión de ciertos objetos comunes
• Lugares ruidosos y concurridos.
• Ciertos alimentos por su textura, temperatura.
• Una tendencia a agitarse o mecerse cuando está excitado o angustiado.
• Una falta de sensibilidad a niveles bajos de dolor.
• Tardanza en adquirir el habla, en pocos casos.
• Muecas, espasmos o tics faciales inusuales.
• Dificultad para tragar la saliva y babeo.



